VERDADERO FEMINISMO
admin | mar 12, 2013 | Comentarios 0
Josè Odilòn Juàrez Tovar
En este pasado dìa 8 de marzo, – en que se conmemorò el Dìa Internacional de la Mujer- es grato observar a la mujer realizando actividades que antes estaban destinadas al gènero humano masculino y, sobre todas las cosas, que en la mayoría de los casos lo hacen mejor y con mayor responsabilidad que el hombre. Hace unos días lo constatamos con el llamado Agrupamiento Femenil de la todavía Secretarìa de Seguridad Pùblica, en un evento en el que intervinieron demostrando su calidad y organización en servir a la sociedad.
Este agrupamiento localizò un vehículo reportado como robado y, habiendo localizado dentro del mismo un documento en el que aparecía el nombre, domicilio y teléfono del propietario, la comandante de dicha agrupación se comunicò con el interesado para informarle que había sido localizado su vehículo. A saber, comunicò por oficio a la oficina correspondiente la recuperación del automotor, el que puso a disposición del corralón correspondiente. Al dìa siguiente las personas interesadas se presentaron para realizar el tràmite de recuperaciòn del vehículo en la Agencia del Ministerio Pùblico de turno el dìa anterior a los hechos, sin que existiera dato alguno de que lo tuvieran a disposición, segùn información del personal –femenino por cierto- de la Agencia, razón por la cual acudieron con la oficial de policía, comandante del agrupamiento femenil, la cual con una amabilidad completamente distinta de la forma de trato de la mayoría de los funcionarios y empleados burocráticos del Estado, proporcionò los datos necesarios para acudir a la Agencia ante la cual se presentò la denuncia penal, cuyo resultado también fue nulo, pues tampoco le habían puesto a su disposición el vehìculo. Considerando que la oficial no había cumplido con su trabajo, regresaron con ella para informarle lo infructuoso de la búsqueda y si efectivamente había informado a sus superiores sobre la recuperación del auto. Apenada por lo que estaba ocurriendo, les mostrò el oficio correspondiente y los envió con una oficial a la oficina administrativa ubicada en el area de ‘Barandilla’, donde ratificaron que efectivamente se había recibido el oficio y ellos a su vez lo remitieron a la Agencia en turno del dìa anterior. Nuevamente se traladaron los interesados a la Agencia en turno y se les informó que el oficio correspondiente lo tenía otra compañera que no estaba de momento, lo que dio a entender que en esta oficina no habían hecho su trabajo; tan grave fue el hecho, que cuatro días después de que tuvieron a su cargo el tràmite, no habían puesto a disposición de la Agencia que tramitaba la averiguación el vehículo y tampoco a la oficina encargada de remitir el oficio al corralón para la devolución del vehículo.
Este hecho nos proporciona dos situaciones de análisis. Cuando la mujer desea servir a la sociedad y està debidamente orgnanizada, es tanto o màs capaz que el hombre para lograr sus objetivos, como el caso de este agrupamiento femenil de la policía a quien se debe felicitar. En cambio, cuando la misma mujer se convierte en burócrata y tan sòlo trata de cumplir con su trabajo con el menor esfuerzo posible o no lo cumple o abusa de su encargo, solamente puede ser denostada porque refleja el feminismo mal entendido, como lo es el pésimo ejemplo reflejado por la “Maestra” Elva Esther Gordillo que hoy se ve implicada en un proceso penal como presunta responsable de haber dispuesto del dinero de los miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaciòn en su beneficio personal, exhibiéndose durante años en público con ropa y joyas tan sofisticadas que pocas personas podrían adquirir aùn siendo ricas; pero además, con caras operaciones de belleza y adquiriendo inmuebles millonarios no solamente en exclusivo fraccionamiento en Mèxico, sino también en el extranjero. Pese a ese exhibicionismo ningún gobierno, durante màs de dos décadas, se atrevió a investigarla siquiera permitiéndole esa impunidad como la que ostentan en la actualidad importantes políticos y dirigentes sindicales, aunque todos ellos varones. Estos actos, efectivamente, van en contra del verdadero feminismo.
El feminismo implica no solamente la responsabilidad de la mujer en el cumplimiento de sus responsabilidades tradicionales, como es el hecho de que sea capaz de levantarse de madrugada a cumplir con su arreglo personal, asear la casa, preparar el desayuno, dejar lista la comida, arreglar a sus hijos y llevarlos a la escuela, sino también para acudir a su trabajo a tiempo y cumplir con el de manera satisfactoria. Despuès recoger o recibir a sus hijos de la escuela, darles de comer y regresar al trabajo o, en ocasiones acudir a sus clases si aùn està estudiando. En cambio, existen muchas mujeres que no saben ya lo que es atender el hogar, que tienen hijos para que los atienda otra persona y que van al trabajo o a estudiar tan sòlo por no estar en su casa o para hacer relaciones sociales. Este no es feminismo. Lo es el de la verdadera mujer, la trabajadora, la visionaria, la que no es conformista, que lucha por la superación y que entiende el feminismo en su verdadera concepción, como esta joven oficial de policía, de nombre Mireya.
Correo electrónico : vickys3110@hotmail.com
Post Footer automatically generated by Add Post Footer Plugin for wordpress.
Publicadas: Editoria
Acerca del autor:
>

