El desarraigo a la identidad

PRESENTARÁN LIBRO PERTENECER DE RAÚL MEJÍA EN MUSEO DEL ESTADO EL 29 DEL MES

Liliana David / La Voz de Michoacán


La primera novela de Raúl Mejía (DF, 1956) cuya edición está a cargo del Centro de Documentación e Investigación de las Artes de la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum) será presentada el próximo 29 de enero en el Museo del Estado, con la participación de Isaac Levín, quien fue compañero sentimental de la escritora mexicana María Luisa Puga.

“Pertenecer” es el título del más reciente proyecto literario de Raúl Mejía que se suma a la Serie “Migrantes”, promovida por el Centro de Documentación e Investigación de las Artes, que dirige Ivone Solano Chávez. 

El autor radicado en Michoacán, habló en entrevista sobre su reciente novela donde aborda intrínsecamente el tema de la migración, aunque la historia va más allá de este fenómeno, pues a través de la voz que el autor le imprime, desmenuza la parte trágica y dolorosa sobre las decisiones que mujeres desarraigadas en Estados Unidos toman frente a momentos extremos que se dan en el ámbito de lo familiar pero sobre todo en cuestiones amorosas o pasionales.

“La novela es sobre las decisiones de mujeres que han elegido vivir una nueva vida en ese país. Habla de las decisiones de mujeres independientes, no de las mujeres que están buscando a un hombre que todavía no existe o de los hombres que buscan a una mujer que ya no existe, sino del desfase que provoca situaciones extremas entre las parejas”, como apuntó Mejía.

“Originalmente me interesaba hacer un libro de entrevistas con migrantes, pero no con el migrante discriminado o agredido que comúnmente identificamos, sino más bien con aquellos que tienen cierto nivel de educación, que viven bien o que parecería que llevan una vida fácil del otro lado”.

El autor también del libro “Sueños Húmedos”, comenta que la novela comenzó con la realización de varias entrevistas a personas de distintas nacionalidades que viven actualmente en el país vecino.

Basada en historias reales
“Cuando tuve acceso al material que recopilé con las entrevistas, eran historias muy conmovedoras, porque detrás de ellas había una historia de tragedia. Y fue de esta manera que me quedé con muestrario de seis personas y a partir de sus historias, me inspiré para escribir la novela pero me di cuenta que en esencia todos estos relatos sobre desarraigo estaban relacionados con una historia de amor o desamor”.

Gustavo Ogarrio apunta, en la contraportada de la novela, que “narrar los encuentros es al mismo tiempo, relatar lo que nos separa de los otros. En esta novela, Raúl Mejía se da a la tarea de evocar las historias de un puñado de seres humanos en situación de frontera cultural, cruces emocionales de quienes a golpe de migraciones son obligados a revisar sus orígenes. Si el escenario de estas historias entrecruzadas son los Estados Unidos de América su representación literaria nos lleva por los senderos imaginarios de países periféricos, naciones que hablan a su manera a través de lo más íntimo de sus pérdidas: los seres y las voces que las abandonan para soñar sus propias lejanías y el desgarramiento colectivo de lo que significa ser de otro mundo.

Si el título de la novela, “Pertenecer”, nos da la clave de una escritura novelesca sobre la identidad, ésta no puede ser más que apuntalada por una precaria pero poderosa conclusión: todos poseemos un origen desgarrado.

Por otro lado, Raúl Mejía recuerda sobre su estancia en Estados Unidos, “donde mis primeras relaciones sociales se dieron con paisanos, gente con una situación educativa y social muy modesta; sin embargo, las circunstancias fueron cambiando hasta que comencé a convivir con gente que ya era ciudadano norteamericano, con cierta formación profesional y me interesó retomar sus historias de migración para hablar del asunto de la identidad, porque no es lo mismo vivir allá siendo mexicano o argentino”.

En este renglón, Mejía apunta que el fenómeno de la migración como se contempla dentro de la sociedad mexicana tiene carácter victimizado o trágico; pero en esencia para otros ciudadanos que viven en Estados Unidos, sí hay una nostalgia por su tierra, pero nada más, no es como la visión ramplona que tienen los mexicanos sobre la migración, que se ve como héroe al que regresa a su tierra o el que cruza el río.

Relaciones paritarias
En este sentido, señala que la migración particularmente en el caso de las mujeres, ha revelado su capacidad de desarrollo y evolución, “que supera mucho con lo que nosotros pudimos haber hecho como hombres. Entonces esta capacidad de decidir sobre la propia vida de manera más estructural fue la que me interesó como argumento para mi novela”, refiere.

Finalmente, Raúl Mejía expresa que cuando las mujeres son capaces de pensar por sí mismas, "que no están esperando a un príncipe azul", las relaciones que establecen son paritarias porque sólo quieren estar con un hombre y son el tipo de mujeres que retrato en la novela cuyo título alude a esa necesidad de pertenencia en mi, uno no sabe en qué momento de la vida perdió la capacidad de pertenecer a algo o alguien, o ser parte de la vida de alguien porque el problema está en que no sabemos cuál es la gramática para lograrlo”.


 

 

La Voz | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio

Copyright 2008 La Voz de Michoacán