Busca Conafor facilitar apoyos
Lucero Díaz / La Voz de Michoacán
Uruapan, Mich.- Por lo menos el 80 por ciento de los bosques en México son propiedad de ejidos y comunidades, ante esto la Comisión Nacional Forestal (Conafor) busca incrementar la productividad de los montes, mediante actividades de aprovechamiento con reglas de operación accesibles a los silvicultores.
Luego de que varios comuneros, silvicultores, trabajadores forestales y ejidatarios se quedarán fuera de los programas del ProÁrbol de la citada dependencia, se han hecho propuestas para que se modifiquen algunos requisitos que exigen los esquemas indicó Salvador Moreno, gerente regional, aunque a partir de la presente anualidad ya se habían propuesto algunos cambios.
Estos fueron en relación a la tenencia de la tierra, misma que puede acreditarse con una carta que el comisariado ejidal, jefe de tenencia, encargado del orden o alcalde entregara al beneficiario del programa, con lo que se avanzó la integración de indígenas a los distintos programas que gradualmente logran que los trabajadores forestales cambien el uso del recurso forestal.
Es decir, además de llevar a cabo el ProÁrbol como un esquema de producción forestal también sería de aprovechamiento, por ello se pretende el desarrollo de un modelo de silvicultura comunitaria la cual se traduce en la operación de más de mil empresas sociales encargadas del manejo y explotación de los bosques para la producción comercial de madera y otros productos qe no son maderables.
Este esquema permite a las comunidades apropiarse de los procesos de extracción, transformación y comercialización de los productos forestales de sus territorios.
Durante este año, la Conafor destinará alrededor de 130 mdp al fortalecimiento de ejidos y comunidades forestales, ubicados en zonas indígenas con alto índice de marginalidad, en donde Michoacán en especial la zona purépecha sería beneficiada.
A través del programa ProÁrbol se consideran cinco conceptos de apoyo específicos a este rubro forestal, entre los que destacan: ordenamientos territoriales comunitarios; elaboración o modificación de reglamentos ejidales o estatutos comunales; evaluaciones rurales participativas; seminario de comunidad a comunidad y, desarrollo de técnicos forestales comunitarios.
La experiencia de estas comunidades y ejidos ha permitido, además de ofrecer riqueza y bienestar a sus pobladores, destacar a México por la aportación de este esquema para la conservación de los bosques del mundo, por ello se ha impulsado el tema silvicultura comunitaria en México, como ejemplo de desarrollo y conservación de bosques, en donde se hará una exposición en la Expo Forestal 2008, agregó el funcionario.