
"Que Dios los perdone...", dice madre que perdió a su hija
Astrid Herrera / La Voz de Michoacán
“A quienes hayan arrojado las granadas en el Centro Histórico, que Dios los perdone, y si tienen familia que no les pase nunca esto que es tan doloroso, no se los deseo realmente”, dijo desconsolada, Silvia Bautista, madre de Gloria Álvarez Bautista, que falleció la madrugada del 16 de septiembre en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por quemaduras internas y de primer grado que tenía en su espalda a causa de la detonación de una granada.
Doña Silvia, compartió su dolor con La Voz de Michoacán que acudió a darle el pésame a la funeraria Santa Cruz, ubicada en la Calzada Juárez, en donde veló durante toda la tarde a su querida hija; y entre lagrimas susurró “Gloria nació el 29 de marzo de 1974, un sábado de Gloria, por eso le puse ese nombre, siempre fue una niña muy simpática y sonriente, una mujer responsable que no se cansaba de bromear”.
Frente al cajón de su hija que estaba rodeado de velas, estaba sentadita doña Silvia que añadió “a Gloria le gustaba jugar mucho en la calle y dos que tres veces la llegue a castigar porque me llegaba de noche, sin embargo, fue una hija muy buena, me ayudaba mucho y me hacia reír y su sonrisa se ha ido por siempre”.
Silvia cambió su rostro y sonrió, como si recordara aquella época cuando la cuidaba, cuando la vio crecer; después retomó el aliento y dijo preocupad “le gustaba mucho vestirse con vestidos hampones, era muy divertida”.
Gloria Álvarez, que nació en la capital, creció en el barrio de Villa Universidad y que lamentablemente fue víctima del atentado que se presentó en la Plaza Melchor Ocampo, tenía 34 años de edad, se casó con Rafael Bucio Márquez, al cumplir sus quince años; y desde entonces fue una persona dedicada a su familia y hogar, “no trabajaba porque siempre estaba con sus tres hijos, Giovani, Jennifer y Uriel; este último, es un bebé de tan sólo cuatro meses que aún amamantaba su madre.
Los niños que también resultaron lesionados al igual que su padre, permanecen internados en el IMSS, en espera de que no haya más tragedias para la familia; y es que es una perdida realmente lamentable, porque mientras acudían con un espíritu patriota a festejar el grito de la Independencia, recibieron a cambio un dolor inesperado.
“El mayor de los niños, Giovanni, es el único estable, pero mi yerno Rafael y Jennifer, siguen internados porque tiene quemaduras y fracturas; mientras que Uriel, que es un angelito, tiene únicamente rasponcitos en todo su cuerpecito.
La madre de Gloria platicó que después de las 24:00 horas del 15 de septiembre, llegó a su casa la suegra de su hija y le dijo que Gloria estaba muy grave, por lo que de inmediato fue a verla al nosocomio en donde fue recibida, “cuando llegué, me dijeron que acababa de fallecer”; agacho su cabecita, tomó su rosario y entre sollozos expresó que en ese momento se sintío tan mal, sobretodo porque su hija era una persona inocente. “Tenia la esperanza de que mi hermosa niña estuviera bien”, reiteró.
“El último momento que la vi, fue el sábado 13 de septiembre, le hablé por teléfono porque quería que me acompañara al doctor; y ese día llego muy temprano con su esposo y mis tres nietos, almorzamos, me llevó al mandadito, se despidió con un beso y se fue”, ahora la acompaño en este lugar en donde ronda la tristeza y una pena enorme.”, concluyó doña Silvia.