
Alientan posgrados y desarrollo de investigaciones
Elly Castillo
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La Voz de Michoacán
Luego de repartir poco más de 17 millones de pesos a lo largo de este año –mismos que han sido entregados a 271 investigadores de 29 dependencias universitarias–, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) otorgó reconocimientos a los integrantes de los Núcleos Académicos Básicos de los programas de postgrados registrados en el Programa Nacional de Postgrados de Calidad (PNPC), a la vez que alentó a la clase científica de la máxima casa de estudios en el estado para cumplimentar sus proyectos, que abarcan temáticas tan diversas como el análisis de hechos históricos sucedidos en la Nueva España o el análisis de reacciones biomoleculares aplicando diversos factores químicos.
Así, la UMSNH pretende ratificarse en el tercer puesto del ranking nacional en cuanto al desarrollo de posgrados de calidad, toda vez que al elevar su competitividad académica –que pasó del 30.2 por ciento en el 2007 al 53 por ciento en este año– dicha casa de estudios se ubicó solamente detrás del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) y de la Universidad Autónoma Metropolitana. Ello, luego de que durante el presente año la Michoacana instalase por vez primera a 12 de sus programas de postgrado en el Programa Nacional de Postgrados de Calidad, y que dos de ellos aseguraran su permanencia en dicha instancia. Con tales resultados se incrementaron a 26 el número de programas de postgrado de la universidad reconocidos por su calidad académica por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP), así como por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
La ceremonia de entrega de recursos, llevada a cabo durante el medio día de ayer en el Centro Cultural Universitario, estuvo presidida por la rectora Silvia Figueroa Zamudio, y entre sus asistentes se encontraban el Coordinador de Investigación Científica, Napoleón Guzmán Ávila, y el Coordinador de los estudios de Postgrado, Medardo Serna.
Según manifestaron los directivos, el reto siguiente consiste en lograr el registro en el Programa Nacional de Postgrados de Calidad (PNPC) de otros 10 programas: los Doctorados en Ciencias en Ingeniería Química y en Filosofía; las Maestrías en Ciencias de la Ingeniería Ambiental, Ciencias en Ingeniería Mecánica, Derecho a la Información, Enfermería, Educación Matemática, Geociencias y Planificación del Territorio; y los programas de Institucionales en Maestría en Filosofía de la Cultura e Institucional de Doctorado en Filosofía.
“Este proceso de entrega de apoyos comenzó con la publicación y difusión de la convocatoria. Conviene señalar que hubo una nutrida participación que incluyó solicitudes de investigadores de unidades académicas que no habían sometido sus proyectos anteriormente”, afirmó la rectora de la institución.
Recursos insuficientes
Los recursos para investigación en Michoacán distan mucho de ser suficientes, aun cuando “algo es algo”, como lo reconocieron investigadores entrevistados por este medio, quienes también afirmaron que no obstante esta escasez de recursos, la universidad nicolaíta lleva a cabo investigaciones cuyo impacto puede ser decisivo para la vida de los michoacanos, señalando entre dichas investigaciones tres estudios desarrollados por la facultad de Enfermería, misma que por primera vez entra a los grados de investigación científica-académica.
Según los investigadores, uno de dichos proyectos podría titularse “lo que comes, sirve para ver qué aprendes”. Tal investigación es desarrollada por la directora de dicha facultad, Josefina Valenzuela, y su objetivo es realizar un estudio-muestra de todas las facultades, escuelas y preparatorias de la UMSNH, para detectar la influencia de cierto tipo de alimentos, y la hora a la cual se consumen, en el nivel de aprendizaje de los alumnos en las aulas, así como la posible incidencia de esta variable en los altos índices de reprobación y deserción en los últimos años.
“Consideramos que los horarios de las materias y los alimentos que consume el alumnado tiene influencia directa en el rendimiento escolar. Tratamos de encontrar la relación entre comer y aprender, luego de lo cual buscaremos estrategias que permitan atender la problemática, por que no podemos quedarnos en la pura investigación, sino que elaboramos este proyecto para proponer estrategias y sacar adelante esta situación” refirió la directora Valenzuela.
Otro de los proyectos desarrollados por la facultad de Enfermería, a través de Maria Luisa Saens, es la creación de una “Unidad de Telesalud” proyectada a instalarse en Tzitzio, señalada como una de las comunidades más marginadas en materia de salud. La implantación de dicha idea buscará la alternativa de aplicar programas de salud y orientación en enfermería a larga distancia, o, según se proyecta, “telenfermería”.