A tres meses de que se realice en México la Cumbre de Cambio Climático, José Sarukhán Kermez, Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), prevé que “no habrá ningún compromiso serio de metas y de fechas de reducciones importantes de emisiones por parte de los países más desarrollados” durante el encuentro.
Advirtió que “mientras los seres humanos no tengamos conciencia de que somos causantes del cambio climático y no hagamos nada, en las próximas décadas pueden presentarse cataclismos que afecten sobre todo a los más pobres”.
Señaló que pese a las convocatorias realizadas a nivel mundial para revertir los daños causados al medio ambiente, poco o nada se hace “ya que todos están esperando catástrofes mundiales, mismas que se presentarán no en las zonas ricas de Estados Unidos, Inglaterra y Europa, sino en países como la India, Pakistán, Bangladesh o de América Latina”.
Indicó que si en el encuentro a realizarse en Cancún, se logra crear un Programa de Reducción de Deforestación y Deterioro de los Ecosistemas. “Si nada más eso logramos y es efectivo, representa una reducción del 20 por ciento de las emisiones del mundo”, agregó.
Al impartir la conferencia magistral “Cambio Climático y Biodiversidad; la perspectiva de México”, dentro del Ciclo de Videoconferencias “Cambio Climático y Biodiversidad” organizado por el Coordinador del Programa Ambiental del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Héctor Mayagoitia Domínguez, Sarukhán Kermez indicó que los principales motores del cambio climático han sido el crecimiento poblacional y la generación de energía.
El también investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo confiar en “la capacidad intelectual de nuestra especie para tomar medidas que ayuden a que las cosas vayan mejor; lo que me preocupa es qué es lo que va a motivar eso, porque evidentemente las circunstancias actuales -los cambios que estamos viendo- no son suficientes, porque los intereses económicos son mucho más poderosos”.
“Ojalá y haya cambios importantes antes de que tengamos situaciones más difíciles, lo cual será en dos o tres décadas”.
Respecto a la reunión que se celebrará en México a finales de este año para analizar el cambio climático, Sarukhán Kermez indicó que no se debe esperar nada, sino trabajar.
“Mi impresión personal, ojalá y esté equivocado, es que no habrá ningún compromiso serio de metas y de fechas de reducciones importantes de emisiones por parte de los países más desarrollados”.
El titular de la CONABIO recordó que desde hace años se han presentado cambios en el clima, sin embargo, en las próximas décadas será cuando se agudicen los problemas, pues insistió que “poco es lo que hemos hecho como sociedad para revertir los efectos dañinos que nosotros mismos causamos y que ocasiona la pérdida de ecosistemas -la casa donde viven las especies-, y de la amplia biodiversidad con que contamos”.
Indicó que una muestra del cambio registrado en los últimos años se manifiesta con sequías más intensas, torrenciales lluvias, así como situaciones extremas en las temporadas de frío y de calor.
“No es que se vayan a presentar más huracanes en El Caribe, sino que la intensidad de los mismos será superior, lo que causará mayores daños”, anticipó.
El también ex rector de la UNAM, señaló que la actividad humana del último siglo y medio es la responsable de la mayor parte del calentamiento global, y al año se emiten gases de efecto invernadero superiores a las 4 mil toneladas; además el CO2 que se emite tiene una vida de 100 años en la atmósfera.
“Si en este momento se suspendieran todas las emisiones de CO2, sus efectos en el clima durarían más de un siglo”, comentó.
En su conversación vía satélite con alumnos y profesores de los Centros de Educación Continua de Morelia, Sinaloa, Tampico y Tlaxcala, indicó que el impacto de la huella humana en años recientes reporta que es superior a cualquier otro factor, además la emisión de metano en el Ártico es 70 por ciento más que cualquier molécula de CO2.
Respecto a México, el experto ambientalista destacó que se prevé para 2050 que el noroeste será más caliente; las lluvias más difíciles de predecir, aunque serán más intensas en el centro y sureste del país. “Es decir, se volverá más extremo el clima en México, lo que podría causar pérdidas significativas en especies que son endémicas”, señaló.
