El escarnio a Elba
| mar 05, 2013 | Comentarios 0
Con el escarnio a la maestra Elba Esther Gordillo Morales se está practicando un mecanismo mediante el que se proclama implícitamente que no hay ninguna identidad con la hoy presa acusada de delincuencia organizada y lavado de dinero.
Sin embargo, no vaya a ser que en realidad el país se esté viendo en su propio espejo. Quizá eso es lo que subyace en todas las burlas despiadadas contra la maestra, con frases lapidarias (el artículo de Denise Dresser en Reforma del lunes es una pena), con chistes, imágenes en las redes sociales (una manifestación del “Chucky” a favor de su “progenitora”), caricaturas, y otros artículos de fondo en prensa escrita, comentarios en la radio y la televisión que la han vuelto el blanco favorito de estos días para reírse. Cuidado.
Esas manifestaciones pueden caer en el autoescarnio. Cierto que es el ejemplo concreto de obscenidad económica, sus gastos en tiendas de alto nivel en Estados Unidos son parte de una geografía de corrupción y, lo más significativo, de tolerancia. Pero, ¿quién la toleró?
Su tragedia personal personifica la tragedia del país, no solamente fue creada por Salinas de Gortari; no solamente fue afianzada en el poder por Zedillo; no solamente Fox la llevó a los altares de los intocables; no solamente Calderón la hizo la dictadora de lo que se podía y lo que no se podía hacer en materia educativa. Su encontronazo con la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, es solamente una pequeña parte de las marcadas sombras de la oscura trayectoria de la maestra.
Cierto que era impresentable, pero nadie la tocaba. Por el contrario, era cobijada por todos, con sus excepciones. Como excepcional fue la denuncia que en su contra recibió el entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, precisamente por delitos de corrupción. Y nada hizo. Entonces, ¿tenemos razón en hacer escarnio de ella? No es más que nuestro espejo.
Pero ¿quién más se libera de la responsabilidad de haber creado ese ser de corrupción? Ni los intelectuales, vaya. Solamente hay que recordar que en casa de Jorge G. Castañeda, muy conocido escritor de libros y comentarista en los medios, se constituyó allá por el año 1994 el Grupo San Ángel. El marco electoral fue la contienda entre Zedillo, Fernández de Ceballos y Cárdenas. Pues en ese grupo estaban nada más ni nada menos que, entre otros, Teodoro Césarman, Alfredo del Mazo, Amalia García, Gabino Fraga, Federico Reyes Heroles, Adolfo Aguilar Zínser, Javier Livas, Manuel Camacho, Lorenzo Meyer, Ricardo García Sainz, Joel Ortega, Tatiana Clouthier, Vicente Fox, y Elba Esther Gordillo. Sí, hay que recordar que la maestra fue parte del Grupo San Ángel. Entonces, la biografía de Elba Esther tiene muchos autores. Algunos se burlan de ella. Pero olvidan que solamente es un espejo.
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Publicadas: Editoria
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