Educación superior
Jorge Orozco Flores
El tema de hoy: El inicio del ciclo escolar. A medida que se va acercando cada ciclo escolar, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo se ve sacudida por la reacción de quienes sin cumplir con los requisitos académicos presionan para ser admitidos a toda costa. La casa de estudios, con una impresionante matrícula de 59 mil alumnos, ha iniciado su ciclo de estudios con lo que debería ser la normalidad, con las puertas abiertas. La vida académica nicolaita está urgida de recuperar su misión sin el embate de quienes violentan los procedimientos para ocupar un lugar sin el perfil. La universidad se está alejando de su pasado, el que le dio prestigio por décadas y está en riesgo su futuro si no se resuelven adecuadamente los procedimientos de ingreso.
Sin duda que es de la mayor relevancia lo que se hace dentro de la universidad, por lo que conviene destacar que los grandes avances sociales son producto de la educación. La inversión, generadora de puestos de trabajo, atiende una demanda económica, pero ambos campos están ligados. Por lo que la vinculación de la universidad, que es una cuestión desde hace mucho tiempo planteada, no encuentra en ocasiones las mejores condiciones para su existencia. Los profesores tienen una situación privilegiada dentro del marco social por lo que se debe fortalecer su papel, reconociendo que la educación es fundamental para el futuro de Michoacán. La enseñanza claro que debe ser de calidad, pero la masificación no la deja avanzar. La integración universitaria con la sociedad es indispensable para que el modelo económico y social que vivimos, se supere, sea mejor, haya justicia social, oportunidades de empleo, bienestar en todas las capas de la población. La aplicación de los conocimientos es otro aspecto al que debe atenderse. Recordemos que en uno de sus aforismos Lichtenberg, dice: “En cada facultad universitaria debería haber al menos un hombre muy capaz. Si las bisagras son de buen metal, lo demás puede ser de madera”. Lo que nos sirve para subrayar que cada día se requieren más académicos que no solamente exploren inteligentemente las fronteras del conocimiento, sino que también requerimos que cada quien en el campo de su especialidad integre ideas. No olvidemos que la cuna de la universidad fue una fuente de ideas. Necesitamos conectar el pensamiento universitario a la acción social. Las injusticias sociales de hoy demandan, en la complejidad de una sociedad fragmentada, mayor participación. La educación social ha sido la piedra de toque de la Casa de Hidalgo. Hoy no puede ser menos. Hay que ensanchar el horizonte universitario, los 59 mil alumnos de la UMSNH que están iniciando un nuevo año escolar tienen la gran responsabilidad de enfrentar los desafíos del conocimiento para beneficio social. Uno de los primeros retos es revertir el clima de incertidumbre ante la paralización irregular de actividades.
La Voz de Michoacán