Falsos con fines políticos
Daniel García Ibarra
“No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impìo para ser testigo falso”
Ley mosaica
Falso de toda falsedad el que: “En la guerra y en el amor todo se vale”. Ni los hombres ni las mujeres están dispuestos a que su pareja, ya sea en el noviazgo o en el matrimonio, actué en tal forma que se vean perjudicadas las relaciones entre ambos. Esta es una realidad que se patentiza aunque haya ausencia de entendimiento; y a pesar de los muchos problemas que puedan existir entre ellos. Sencillamente no todo es permitido en las relaciones amorosas. La misma afirmación se aplica tratándose de los conflictos armados, ya sea que estos se sucedan entre los mismos connacionales en una revolución a muerte por diferencias políticas, religiosas u otras causas; o en las que se enfrentan dos o más países.
Aún en tales conflictos hay reglas las cuales deben ser obedecidas por las naciones en el problema; normas a las cuales se han comprometido previamente. Tal es el acuerdo de las Naciones Unidas en los tratados de Ginebra, La Haya y Moscú en diferentes fechas, de que en las contiendas bélicas entre ellas, habría protección de la población civil, que se respetarían los bienes culturales y se prohibirían las armas biológicas y técnicas que destruyeran el medio ambiente. Así que tampoco en las guerras, pese a los graves problemas políticos y a los odios que las provoquen, no todo se vale.
Pero aquí, en nuestro México lindo y querido algunos malos políticos no solamente desoyen, sino que no están de acuerdo con lo antes dicho, sino que aún se atreven a aumentar a la máxima popular afirmando que: “En la guerra, en el amor y en la política, todo se vale”. Partiendo de esta manera de pensar, hacen y dicen todo lo que se les viene en gana contra de sus oponentes con tal de ganar adeptos, y así posesionarse del poder público. Esto no es nada nuevo en nuestra Patria mexicana con antecedentes de una herencia indo-española, lo cual Jorge Luis Tinajero afirma en la página 180 de su libro: “México un pretérito Reciente”, en donde escribe: “La monarquía sexenal que nos rige es producto de una ley atávica que proviene en gran parte del Estado Azteca. En la política mexicana todo se vale con tal de llegar al trono.
En vísperas de las elecciones para diputados federales no podía faltar esta maña política. Los políticos, que no son realmente políticos en el sentido de lo que esto significa, que no creen en la democracia, poder del pueblo, utilizan toda suerte de malabares habidos y por haber, y si no, se los inventan; y aún se atreven a levantar falsos por sí o por interpósitas personas con tal de denigrar el buen nombre de funcionarios al servicio del Estado o de candidatos de los partidos políticos contrarios. Por eso no son extrañas las “denuncias” anónimas contra de algunos de estos personajes en algunas entidades federativas, entre las cuales Michoacán ha sido la más comentada ya que se menciona el nombre del Ejecutivo estatal de un manera irresponsable y temeraria sin medir las consecuencias para toda la vida en el Estado. Pero es que: “En la política todo se vale”.
Lo que no toman en cuenta los malos políticos es que: “La mentira dura mientras que la verdad aparece”; y que: “Los inculpados son inocentes hasta que se les compruebe lo contrario”. Desafortunadamente el mal ya está hecho; personas ingenuas sin criterio propio, siguiendo los mismos fines perversos se encargan de hacer más grande la falsedad; recordemos que: “La mentira es como la bola de nieve que entre mas rueda en la montaña, más grande y peligrosa de vuelve”. Pero afortunadamente todavía hay población con pensamiento libre, responsable y propio sin influencias extrañas; que confía en la verdad y en la justicia. Claro, que también está de acuerdo, y así lo demanda, que se castigue a los individuos que se encuentre culpables de los delitos que se les imputan. Pero a la vez, exige que se exonere a quienes falsamente se ha tratado de denostar; y que se imponga penalidad a los levanta falsos.
No es concebible ni posible permitir que vuelvan los tiempos del terrorismo en el cual por intereses mezquinos y prejuicios sociales, políticos, religiosos y de otra naturaleza, se acusaba a las personas de herejes, comunistas etc.; y con ello marginarlos y enjuiciarlos en la Inquisición. Es vergonzoso que en pleno siglo XXI, después de las grandes luchas libertarias de la Independencia en 1810, la Revolución en 1910; juntamente con la inigualable Reforma de 1857, aún se levanten los antiguos enemigos de la Patria que con sus falsos pretendan poseer el poder de un México que ya camina por sendas de la libertad, la paz y la justicia.
La Voz de Michoacán