Nuevo recinto legislativo
Editorial
Nadie lo puede discutir fundadamente, el Poder Legislativo de Michoacán necesita una nueva sede, el inmueble en que actualmente opera ha sido rebasado. Se rentan inmuebles para que funcionen muchas de sus oficinas. En sentido riguroso, lo que los actuales legisladores pretenden hacer es correcto, pero el tiempo apremia. Se han planteado un plazo de ahora a veinticuatro meses para inaugurar su nueva sede, el plazo les puede rendir, si no se presentan contratiempos.
Los representantes populares michoacanos están volviendo los ojos a Los Pinos, pidiendo ayuda para construir su nuevo recinto. Pedirán al presidente Felipe Calderón apoyo presupuestal para reubicar la sede del Congreso fuera del Centro Histórico de Morelia. Así ha sido planteado en la Junta de Coordinación Política.
Aunque hasta ahora no se sabe en dónde podría construirse el nuevo edificio. Los líderes legislativos del PRI, PAN y PRD decidieron no revelar la ubicación exacta de los cuatro predios donde podría asentarse la nueva sede del Poder Legislativo para no disparar el valor inmobiliario de los terrenos. Sin embargo, las superficies de terrenos potenciales están, presumiblemente, en las salidas a Mil Cumbres, Pátzcuaro, Salamanca y Quiroga.
La comisión especial encabezada por Alfredo Anaya Gudiño está analizando la propuesta del gobernador Leonel Godoy de reubicar la sede camaral hacia el poniente o sur de Morelia para activar zonas económicamente deprimidas. Pero en el sur no hay que olvidar los problemas de vialidad.
El nuevo recinto contaría con áreas específicas de prensa, invitados especiales, personalidades, funcionarios públicos y público en general, así como biblioteca y salones de recepción con diferentes capacidades. Los diputados michoacanos buscan aplicar el concepto de “arquitectura verde” al nuevo recinto legislativo con “los más altos estándares de rendimiento energético, confort humano y protección del medio ambiente para proteger al usuario e integrarse al entorno urbano”.
Es incuestionable que el Poder Legislativo requiere de un nuevo recinto que integre la Auditoría Superior y sus dependencias básicas con una reserva de espacio para satisfacer futuras necesidades de crecimiento y funcionalidad. Ningún edificio, excepto el de la Auditoría Superior, cuenta con un área de estacionamiento, aunque tampoco es suficiente, ni siquiera para sus empleados.
Hasta el momento la información disponible parece indicar que se resolverán algunos problemas que el edificio impide solucionar. La actual sede por su ubicación en el Centro Histórico tiene el impedimento de que no puede ser modificada, no puede crecer. Con la realización del proyecto de construcción habría estacionamiento, sitios adecuados para satisfacer la necesidad del consumo de alimentos, mejor suministro de agua potable, una buena estructura para el equipo de computación, entre otros aspectos que lo hagan funcional. Si la actual Legislatura se ha puesto un plazo de inauguración para septiembre del 2010, el tiempo apremia, por la dimensión de lo que se pretende.
La Voz de Michoacán