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Columna: Sueños y mitotes

2 de mayo, 2014

admin/La Voz de Michoacán

Ada Estela Vargas Cabrero

Felicidades al chico que reparte el periódico, antes de las cinco de la mañana sabemos lo que ha pasado. Magnífico que descansen un día. Entre tantos dimes y diretes, mitotes y moquetes, que si los diputados, que si el gobierno estatal, que el municipal, que la feria, que esto y lo otro, el sueño de despertar en Bali, disfrutar de un relajante masaje reductivo y un buen desayuno, es constante y de paso, conocer Tonga. Mira nada más que ilusiones.

El hecho más impactante fue la limpia en cierta dependencia principal encargada de la justicia, caramba, pues cómo anda la entidad, hundida en lodo. Importante apoyo del Presidente Peña, de Osorio Chong y de quien designaron como encargado de traer la escoba y barrer tanta asquerosidad;  en el poco tiempo desde su designación a la fecha, los estragos de la dramática responsabilidad que exige 24 horas de velar, se dejan sentir en su físico de acuerdo a las fotos. Que el Señor le ayude y lo proteja. Su labor es vital.

Sería maravilloso repasar esa fabulosa hemeroteca de La Voz de Michoacán, desde 30 años atrás para investigar paso a paso cómo se fue apoderando de la vida cotidiana la delincuencia y el delito, quiénes lo propiciaron, cómo burlaron la ley, qué fue lo primero que dominaron de las actividades cotidianas. Cómo funcionaron los nexos con otras entidades e incluso, a nivel internacional. Qué funcionarios o ex funcionarios fueron blandengues al solaparlo. Sin embargo, a grandes rasgos está claro que la gallina clueca que los cobijó bajo sus alas fue otro proceso paralelo: el surgimiento de las fuerzas políticas de oposición triunfantes que derrotaron  al PRI. No se puede desligar  esta actividad  con el crecimiento del hampa.

Los asaltos carreteros y robos de mercancía; los sembradíos de droga frente a algunas presidencias municipales en regiones más o menos apartadas de Morelia, la capital; el inicio de las cuotas de extorsión a comerciantes, taxistas, etc. los asesinatos masivos y las decapitaciones para tirar las cabezas en donde la gente pudiera comprobarlo y sentir miedo; los colgados, los muertos con cartelito, las “desapariciones”, levantones  y las fosas clandestinas, la invasión del dinero malo en los negocios incluyendo la educación.

El olvido de la región costera michoacana, los municipios rejegos de siempre (meseta, zona lacustre, costa) el privilegiado lugar de Puerto Lázaro Cárdenas, única factibilidad económica para el intercambio desde que la llave del comercio con Asia está en el otro lado de la frontera cedido por mexicanos ilusos; el voraz crecimiento sin planificación de la mancha urbana de Morelia que se está tragando otros municipios y extiende sus garras sin control; las invasiones y nuevas colonias que están dejando sin agua a la ciudad, sin su pulmón natural y aumentando el termómetro para dejar en la historia el excelente clima templado que tuvo (El mejor del país); la irresponsabilidad de los gobiernos municipales para permitir el uso del cambio de suelo en la zona alta, donde hay cientos de escuelas de ricos y donde incluso se construye un super sanatorio sin tener accesos viales, son acciones terribles que van contra la razón y que dan paso a nuevas zonas de ricos donde es claro que está presente el dinero mal habido porque el costo del abono mensual de una casa modesta con pretensión de “residencia” equivale a dos o tres pensiones medianas de jubilados, ejemplifican el maridaje estrecho entre funcionarios y capitalistas con caudales que parecen caer del cielo.

En la zona urbana tanto del centro de Morelia como de sus colonias, las tienditas de barrio pusieron rejas para despachar la mercancía ante la cantidad de robos, asaltos, crímenes. Los vecinos de las colonias populares y no tanto, se dan el lujo de “rechazar” nuevos vecinos hostigándolos hasta correrlos porque pueden darse cuenta de algunas actividades no convenientes. Alcohol, drogas, pandillerismo, movimientos nocturnos misteriosos con transportes y descarga de bultos, todo en la calle y los asaltos han hecho de la amada y hermosa Morelia un infierno. Y a ello, la actividad delincuencial que solapan las  autoridades: sindicalismo, estudiantes, agrupaciones, tomas, quemas, plantones, irrupciones, huelgas, ganas de fregar al próximo. Y “obras” que nadie pide y quedan inconclusas o mal hechas. ¿Ha visto los pasos para discapacitados del centro? ¿Los “amarres” para estacionar bicis donde no hay ciclo vía?… ¿Los gimnasios al aire libre donde se roban los aparatos e instalaciones?…¿Quién dirige ciertos movimientos, si no es un partido bien partido de “izquierda” cuyos integrantes nunca han leído a Marx, a Lenin o siquiera a Rosa Luxemburgo?….

Sindicatos con líderes eternizados en el cargo, cuyos  hijos, hermanos, parientes, amigos, disfrutan  canongías tan sabrosas en los tiempos del hambre como una regiduría, una asesoría, etc. que pudieron ocupar gente capacitada.

Por eso, nada puede hacer una escobita común contra el delito, ni siquiera una super escoba o una barredora mecánica.

Es imprescindible el conocimiento de la historia para determinar correctamente las causas y poner orden, en este caos social.

Por eso, el sueño de Bali, Tonga o de menos Hawai, y no es que no se quiera a México y sus maravillosos parajes, pero…

 

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