IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 31 de mayo de 2016
Morelia
Compra
Venta
USD

18.05t

18.80

Columna: Los ciudadanos

7 de mayo, 2014

admin/La Voz de Michoacán

Alberto Aziz Nassif

La reciente reforma político-electoral contiene un gran error que necesita ser corregido ahora que se aprueben las leyes secundarias. En la distribución de competencias entre el órgano nacional y los órganos locales, se le quitó al primero la responsabilidad de la educación cívica, porque quizá los legisladores no sepan que una de las vías más importantes para construir ciudadanía en México sea mediante la educación cívica que durante décadas implementó el IFE. Ahora que se cambió a INE se necesita reforzar esta construcción porque la ciudadanía del país está muy lejos de los niveles que necesita un sistema democrático. Recientemente se terminó una investigación, que se hizo todavía como IFE, Informe País sobre la calidad de la ciudadanía en México, que muestra el perfil de quiénes son los ciudadanos, cuáles son sus convicciones, experiencias, desencantos y desconfianzas. El trabajo se puede leer en la página www.ine.mx

Un equipo de investigación integrado por especialistas hizo una encuesta con una muestra de alta representatividad (más de 11 mil casos), con enfoque regional, estatal y municipal. Al mismo tiempo, se realizó un novedoso estudio sobre redes individuales y sociales en doce municipios del país. Los resultados muestran que: el ciudadano en México es desconfiado de los otros y de la autoridad, particularmente de las instituciones encargadas de la procuración de justicia; es un ciudadano desvinculado y está muy desencantado con los resultados de la democracia. Se pueden destacar cinco problemáticas que sobresalen de los resultados de este informe sobre la ciudadanía:

1. Seis cada diez ciudadanos considera que la ley no se respeta; de los que han sido víctimas de algún delito, una mayoría de 61% no hizo denuncia por considerar que no sirve de nada y por una gran desconfianza en la autoridad. Para los que sí acudieron ante la autoridad e hicieron una denuncia, una gran mayoría afirma que no sirvió de nada. En suma, existe un gran grave déficit: la desconexión entre el Estado de derecho y un sistema democrático.

2. El voto es una acción más cercana al deber cívico, lo cual es positivo, pero lejano de ser un mecanismo para exigir cuentas al gobierno. Los jóvenes son los que menos votan y las mujeres votan más que los hombres, pero están en desventaja en la representación respecto a los varones. En la regionalización de los tipos de sociedad civil destaca la región sur (Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz) como la más participativa y contestataria (en protestas, firmas, reuniones de cabildo).

3. Los niveles de solidaridad han bajado respecto a otros estudios realizados hace diez años. El grado de organización es relativamente bajo y el tipo que predomina se encuentra en la triada de organismos religiosos, de padres de familia y deportivos. Organizaciones políticas, sociales, sindicales tienen bajo aprecio y membresía. Se ratifican las hipótesis de la desconfianza: por ejemplo, un 72% considera que sus opiniones no le interesan a los políticos y un 71% opina que no tiene ninguna influencia en lo que hace el gobierno.

4. Los valores democráticos y la confianza institucional están atravesados por actitudes de desconfianza e incluso de apatía. Las instituciones que más confianza tienen son el ejército, las iglesias y los maestros, lo cual ya se sabe por muchas encuestas previas, pero quizá en esta investigación se puedan apreciar las diferencias regionales.

5. El estudio sobre las redes muestra a una ciudadanía desconectada, casi un 70% no tiene ningún contacto, sólo un 25% tiene alguno y un 8.7% tiene más de uno. Cuando se ven las redes en función de los derechos los porcentajes de desconexión se agravan.

Mientras la clase política juega al poder sin mirar a sus gobernados, el estudio muestra a un país en donde la mayoría considera que no se respeta la legalidad, desconfía de la procuración justicia, de los políticos y de las instituciones. Hay una ciudadanía con baja densidad organizativa para la acción política y social y con redes escasas de capital social. Para la mayoría la democracia es un juego en donde muchos participan, pero muy pocos ganan…

@AzizNassif

Comparte la nota

Publica un comentario