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Morelia, Michoacán a 31 de mayo de 2016
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Columna: La inconsciencia

23 de mayo, 2014

admin/La Voz de Michoacán

Ada Estela Vargas Cabrero

Es cierto que al retorno de la ciudad de México, después de varios años ausente, Morelia y Michoacán habían cambiado, más no para bien. El estado lucía dramáticamente depredado, el Lago de Páztcuaro casi extinto, la ciudad de Morelia se lanzó sin ton ni son sobre los llanos, lomas y cerros que la rodean y la mancha urbana se tragó el campo, después se creó eso que llaman “la nueva Morelia” y que permitió el municipio dando lugar al cambio de uso del suelo y  construyeron escuelas de ricos sin tener accesos viales; vaya: hasta un hospital que afortunadamente no han inaugurado pero que no tardarán en hacerlo. La laguna de Cuitzeo se acabó, se acabó el pescado blanco y ahora, ya no puede ser el emblema de este “lugar de pescadores” por lo tanto, alguien dio el pitazo de la migración de las mariposas monarca y de sus lugares hasta entonces ocultos y ahora, Michoacán tiene a ese insecto como emblema, lo malo es que se las están acabando. ¿Qué seguirá?…

En Face Book publicaron una foto hermosa donde aparecen mirasoles de varios colores: rosa, morado y blanco, de esos que en octubre cubrían sus alrededores dando una visión fantástica de su hermosura, todo cubierto de tonos del rosa mexicano. De amarillo de los andanes. Y el recuerdo de aquella ciudad tan bella, tan quieta, de gente bondadosa, de gente hospitalaria, de excelente cocina, de gratos productos caseros como los atoles de zarza y canela cuajados que se vendían por la tarde, las gelatinas de leche, de jerez y combinadas con rompope que eran clásicas de aquí, los antojitos como enchiladas placeras, gorditas, tacos dorados, corundas, pozole, tamales con atole de “chaqueta”, cabrito dorado al horno untado con chile, carnitas deliciosas y bien cocinadas, etc. todo eso se acabó, nadie se acuerda y a nadie le importa.

Y sus jardines floridos, aromados, sus muchachas bien vestidas con cinturita de avispa y cuerpo de reloj de arena, sus muchachos galantes con los piropos al filo de la lengua, sus viejecitas rezanderas, su paz, esa calma serena y dulce, con roma a chocolate y a buen café. Los patios de sus casas del centro, llenas de helechos siempre verdes y de azaleas de todos colores. Hoy sigue siendo una de las ciudades más hermosas probablemente del mundo, pero a pesar de los comentarios oficiales, de los chayotes desvergonzados, la ciudad está herida de muerte. La casa de mi hermano Francisco Ildefonso, una magnífica casa colonial con sus arcos y columnas de cantera, ha sido pintada muchas veces y más tardan en hacerlo que en estar grafiteada y eso que queda frente a la sacristía de San José. Y es que las autoridades gobiernan dando tumbos: premian a los grafiteros haciendo concursos y luego se arrepienten cuando tienen que mandar limpiar la preciosa cantera rosa cenizo.

Cumplió 473 años de que se fundó, presumida criolla de grandes tetas en su centro, encaje en las enaguas de su acueducto, brazos que se tienden hacia la gente para abrazarla en los portales regazo generoso, donde un cochinero en el portal Matamoros tapa su belleza desde hace años sin que le importe al municipio tal despropósito en el meritito corazón de la Vieja Dama. Para que los turistas tengan noción de cómo se la cargan los hijos que “la aman y la gobiernan”. Ey, qué tal.

Pero las gentes de las colonias se han vuelto tan agresivas, tan sin conciencia, que los que viven frente a la casa en esa colonia que se quiso presumir, fundada a mediados de los ochentas por el PRI municipal, precisamente en el No. 32 me han “gaseado”, llenado de cohetes, tirado arena y basura, ofendido con “carnitas” de lo más sabrosas desde la palabra de cuatro letras que empieza con p hasta las groserías más increíbles del lenguaje populachero, amenazado con un machete Teresa Guido la mujer, etc. pero con la mínima consciencia y sin pudor o vergüenza, mandaron a una de sus adolescentes antier a pedir regalada comida y dinero “porque no tenían”, vaya ni que fuese beneficencia pública, teniendo que sostener a una hermana discapacitada que está en un asilo al cuidado de las religiosas con vocación de servir al Altísimo a través de los semejantes. Pues así de tonteja, se les dio nopales, chicharrón y el domicilio de la Secretaría de la Mujer con la advertencia de que cada quien debe rascarse con sus uñas. Ruego al alcalde, al estimado profesor Willy haga caso de este problema es una familia disfuncional, con graves adicciones que tiene en jaque desde que se fundó a la colonia, se les puede estimular con empleo con la condición de cambiar de domicilio, el medio ambiente distinto puede hacer milagros. Requiere urgente atención interdisciplinaria para protección de los vecinos.

El hombre fue dotado de razón (Lógica), inteligencia y consciencia, pero parece que tratan de huir y dejar solo instintos y no precisamente los positivos. ¿Porqué precisamente aquí, en Morelia, en Michoacán, tanta inclinación al mal?… La pobreza no es un argumento consistente, faltan valores porque cada quien pone su granito de arena. Y tiemble cuando los profes de las tomas, quemas, tapones, y los tiris y demás den clases a sus hijos. Hay que traer unos pantalonzotes, aunque sean importados.

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